90 aniversario de la autonomía de la UASLP

Manuel Fermín Villar Rubio
Rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, México.



Conferencia en la ceremonia por el 90 Aniversario de la autonomía de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, enero de 2013.


Discurso pronunciado en la ceremonia por el 90 Aniversario de la autonomía de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, enero de 2013.

Distinguidos miembros del Honorable Consejo Directivo Universitario.
Señores integrantes de la Honorable Junta Suprema de Gobierno.
Saludo afectuosamente al doctor Fernando Toranzo Fernández, gobernador constitucional del estado; a su esposa, la doctora María Luisa Ramos Segura, presidenta de la Junta Directiva del Sistema Estatal DIF.

Quiero agradecer la presencia del doctor Fernando Serrano Migallón, subsecretario federal de educación superior.
Al doctor Rafael López Castañares, secretario general ejecutivo de la ANUIES.
Al doctor José Narro Robles, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Al diputado Jorge Aurelio Álvarez Cruz, presidente de la mesa directiva del Honorable Congreso del estado y los diputados locales que nos acompañan.
Al licenciado Álvaro Eguia Romero, presidente del Supremo Tribunal de Justicia en el Estado y magistrados presentes en este evento.
A los legisladores federales por San Luis Potosí.
A los señores funcionarios del gobierno del estado.
Al licenciado Mario García Valdez, presidente municipal de San Luis Potosí y ex rector de esta casa de estudios.
Señores ex rectores de esta casa de estudios, ingeniero Jaime Valle Méndez, licenciado Guillermo Delgado Robles y licenciado José de Jesús Rodríguez Martínez
Presidentes de los organismos empresariales en nuestro estado.
Directores de medios de comunicación.
Compañeros rectores de las universidades autónomas de Tabasco, Zacatecas y Guanajuato.
Señores directores de instituciones de educación superior en la entidad.
Doctor Virgilio Escalante Silva y María Luisa Acosta Martínez, secretarios generales de los sindicatos académico y administrativo de la universidad.
A los señores presidentes muncipales de Soledad de Graciano Sánchez, Rioverde, Matehuala, Ciudad Fernández.
A los presidentes de los organismos públicos autónomos.
A los líderes de los organismos empresariales.
A los funcionarios de la universidad.
Directores de los institutos de investigación.
A los profesores y alumnos.
Al personal administrativo.

Para la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, la celebración del noventa aniversario de su autonomía representa un momento histórico, por ello, es un honor para nuestra comunidad, recibirlos en este recinto, nuestro Centro Cultural Universitario.
La autonomía es libertad: libertad de cátedra, libertad de examen y libertad para discutir en la universalidad de las ideas.
Es así, que educar en la autonomía, es educar en la libertad, para construir una sociedad plural, justa y armoniosa, que se sustenta en la solidaridad y el bien común.
Nuestra institución fue la primera universidad en el país en obtener esta condición, lograda mediante el decreto número 106 del H. Congreso del Estado a iniciativa del entonces gobernador Don Rafael Nieto Compeán.
Hoy podemos hablar de la autonomía como un principio inalienable de la universidad pública en México, y que ha sido elevado a rango constitucional, para garantizar el reconocimiento del orden jurídico; es necesario desentrañar la naturaleza de su concepción, remontándonos a su origen.
San Luis Potosí no era ajeno a las circunstancia de una nación que transitaba por un periodo posrevolucionario, en donde comenzaba a cimentarse el desarrollo de la instituciones, pero en donde priva también, un ambiente de inestabilidad política.
La sociedad potosina buscó garantizar la existencia de un centro educativo que se mantuviera ajeno a las coyunturas del poder político. Rafael Nieto señalaba en su discurso de creación de la Universidad, que ante las profundas crisis por las que atravesaba el país, debía castigarse la indiferencia que pueda asumirse por los actores sociales.

Textualmente menciona:

Muchos de los enemigos del Instituto argumentan que la enseñanza superior y profesional es un lujo en la mezquindad de nuestro medio económico y social… y esos enemigos del Instituto - unos y otros- piden la supresión de ese establecimiento educativo, que lleva tras de sí, una larga historia de mérito y prestigio indiscutible.
Los que creen que las convulsiones de nuestra época van a pasar en breve a la estabilidad ubicua de los tiempos pasados, son como aquel individuo que, plantado en la margen de un río, esperaba para cruzarlo, que acabasen de pasar las aguas, sin darse cuenta del inagotable flujo de las fuentes generadoras.
Todos los problemas de nuestra época agitan en el fondo una cuestión de ética social y económica, y a la juventud intelectual, que siempre alienta generosos impulsos y altos ideales, toca enfrentarse con nuestros problemas sociales, generosa y valientemente.
En mi concepto, es ya tiempo de que este establecimiento educativo constituya una entidad moral independiente y alejada de los vaivenes de la política. Al efecto, se establece la organización de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.
Con esta concepción pudo entonces garantizarse, en principio, que la institución transitara bajo un gobierno independiente, propio.
Pero en el fondo, la esencial diferencia es la posibilidad de educar conciencias libres, que no se encuentren supeditadas a intereses ideológicos, políticos o religiosos, porque esa es la naturaleza misma de la Universidad, la universalidad de las ideas, es el espacio en donde convergen la pluralidad, la diversidad, la armonía, la tolerancia y el respeto, es donde se puede hacer igual a los desiguales a partir de la academia, sin discriminación alguna.

¿Pero, qué ha logrado la Universidad en 90 años de autonomía?


Podemos mencionar con satisfacción, que hemos obtenido por 8 años consecutivos el Reconocimiento SEP, y partir del año 2008 en la modalidad de excelencia académica, por garantizar que el cien por ciento de nuestros estudiantes cursan en programas reconocidos por su buena calidad.
Contamos con 86 carreras de licenciaturas en cinco campus universitarios en el estado.
En materia de posgrado, 47 programas están inscritos en el Padrón Nacional de Posgrados de Excelencia del Conacyt, y en materia de Investigación, 330 profesores pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores, los cuales, además, obtienen con frecuencia reconocimientos nacionales e internaciones por sus importantes contribuciones a la ciencia y la tecnología.
Y para alcanzar estos indicadores, ha sido necesario el esfuerzo, el talento, la creatividad y entrega de muchas generaciones de universitarios que nos han antecedido.
Quiero hacer un merecido reconocimiento a los 25 Rectores de la autonomía, gracias a ellos y sus colaboradores, contamos con una de las universidades de mayor tradición en México, generando profesionistas altamente competitivos en todos los ámbitos y mediante el liderazgo que a lo largo de la historia han ejercido, se ha podido contribuir al desarrollo del estado y del país.
De igual manera, la universidad expresa su más profundo reconocimiento a todos aquellos que en los distintos momentos de la vida universitaria, han formado parte de nuestro máximo órgano de gobierno y autonomía, el H. Consejo Directivo Universitario, porque es gracias a su conducción y atinada toma de decisiones, como se materializa nuestra tarea académica.
Por ello, es necesario también manifestar nuestra gratitud a las alianzas que hemos encontrado. Gracias a la sociedad en su conjunto porque confía en la Universidad, esta credibilidad es la que impulsa nuestro trabajo cotidiano.
Gracias al Gobierno del Estado por su confianza, por su acompañamiento, por su apoyo solidario. Señor gobernador, sabe usted que esta casa de estudios, su Alma Mater, será siempre una aliada permanente para concretar los altos ideales de su gobierno.
Doctor Fernando Serrano, le reitero el compromiso de nuestra institución, para trabajar incansablemente, con toda la capacidad y energía, para garantizar los mayores estándares de calidad en cada una de la acciones que realizamos. Queremos desde la academia, contribuir a una sociedad que encuentre posibilidades de desarrollo y cristalice un país competitivo, orgulloso de su origen.
A los empresarios de nuestra entidad, representados por los presidentes de las cámaras industriales y de comercio, tengan ustedes la certeza de que la universidad continuará poniendo al servicio de San Luis sus capacidades y fortalezas, para continuar las alianzas estratégicas que beneficien a nuestra entidad.
A los señores directores de los medios de comunicación, porque a través de ustedes, la sociedad puede conocer con objetividad y profesionalismo el trabajo de los universitarios.
A los directivos universitarios, a los profesores, a nuestros alumnos, de quienes nuestro contexto demanda un trabajo arduo que permita la apertura de nuevos horizontes.
Porque también es necesario reflexionar ¿cómo la universidad aspira arribar al primer centenario de su autonomía?
En 2023, cumpliremos 100 años de autonomía y nuestra vocación pública nos obliga a un serio ejercicio de rendición de cuentas.
En nosotros se deposita el bien más preciado que los pueblos poseen: su juventud.
A nosotros nos es conferido la habilitación de las nuevas generaciones que habrán formalmente de asumir los liderazgos en todos los espacios. Es así, que la calidad de la nueva sociedad, en mucho dependerá del trabajo que nosotros realicemos.
Por ello, trabajamos ahora en la formulación de un Plan Institucional de Desarrollo que sea capaz de otorgar un rumbo claro a nuestra labor.
Somos conscientes de los sueños y anhelos que las familias depositan en nuestra Alma Mater.
Aspiramos a una universidad de clase mundial, que sea capaz de detonar el desarrollo educativo, económico, social y cultural de nuestra región, en donde se manifiesten los valores y principios que nos caracterizan, para materializar posibilidades reales de acceso a mejores niveles de vida.
Hago una llamado a la defensa de la autonomía, pero no para hacer de la universidad un espacio de indiferencia o insensibilidad, más bien, para cumplir con entusiasmo, con compromiso, con calidad y pertinencia, la noble tarea de educar que la sociedad nos confiere.
Por ello, como universidad pública que sirve a su entorno, esta defensa debe orientarse a hacer de las instituciones educativas, un ejemplo del cumplimiento de las normas, instituciones transparentes que trabajan como aliadas en un proceso de transformación.
Debemos trabajar incansablemente por acercar el conocimiento y la cultura a todos los ámbitos en que participamos, para consolidar el anhelado cambio que nuestra nación requiere.
De esta forma habremos de cumplir nuestros más altos fines, enalteciendo la herencia que nos ha sido otorgada, para continuar educando en la libertad.

SIEMPRE AUTÓNOMA POR MI PATRIA EDUCARÉ

DATOS DE CONTACTO